Artista casi exclusivo de este blog, BC Camplight (también conocido como Brian Christinzio) se mandó un par de discos geniales (pero geniales en serio, eh, acá no regalamos adjetivos; bueno, tal vez un poco sí, pero ése, "genial", seguro que no) y después medio que desapareció. ¿Se hundió en la locura, las drogas y el reviente? Nada de eso. Según una reciente entrevista, se hundió en lo de la foto, esto es, las delicias de la vida conyugal. De la locura parece que ya venía, y medio que la chica ésa lo rescató (es un decir, le está sirviendo un armadillo, o sea). Ahora parece que sí, que vuelve, que ya tendría en esa loca mente un tercer disco. Mientras tanto, para llevarse, las dos joyas:
Hide, Run Away, por un lado, y
Blink of a Nihilist, por otro. Las tapas no las pongo porque son inversamente proporcionales a la calidad de los discos, por no decir que son horrendas. Salú.
Espero ansioso la locura #3.
ResponderSuprimiryo pensé que hablabas de la mermelada...
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